Que no minimicen las cosas, el perro no estaba jugando: Reyna
- Javier Mejía
- 20 de octubre de 2025
- Mexicali
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*Como puede asegurar eso el dueño si nosotros vimos otra cosa”, dijo la señora Reyna, madre del pequeño agredido física y psicológicamente.
*Lamentó la falta de empatía de los dueños del can y que pretendan “ tapar el sol con un dedo” ante lo acontecido en el fraccionamiento Buenos Aires
Por Javier Mejía
El tarde del sábado 18 los niños estaban jugando fútbol en la calle de Lago Cardiel, del fraccionamiento Buenos Aires, cuando la pelota se les fue y quedó debajo de un carro. Uno de los pequeños fue a sacarla y en ese momento nadie supo de dónde salió el perro pitbull llamado Terry que se fue contra su frágil cuerpo.
Por fortuna, uno de los vecinos que los cuidaba reaccionó oportunamente para protegerlo y, como pudo, logró levantar al niño ante los brincos , ladridos y mordidas que lanzaba el can.
“El perro no estaba jugando, como puede asegurar eso el dueño si nosotros vimos otra cosa”, dijo la señora Reyna, madre del pequeño agredido física y sicológicamente.
“Que no minimicen las cosas. Que no quieran tapar el sol con un dedo diciendo que estaba jugando. Está mal que quiera minimizar lo ocurrido y hasta querer victimizarse”, añadió en entrevista vía telefónica.
Además aseguró que no es la primera vez que el perro se sale de su domicilio. La primera vez que ocurrió no había niños sólo adultos, por lo que, añadió, al menos es la segunda ocasión que esto pasa.
Las familias acostumbran a reunirse a comer y los niños nunca están solos pues cuando salen a jugar a la calle siempre hay un adulto, refirió.
“Vivimos el momento, sentimos miedo cuando el perro se iba contra mi hijo yo entré en shock”, añadió.
Luego, recordó que su vecino logró salvar a su hijo tal como se observa en un video. Posteriormente el animal se fue contra una niña de 14 años de edad que traía cargando a un niño de dos años.
Cuando la señora Reyna salió ante los gritos y ladridos del can, se enfocó en su hijo que lloraba de miedo y ya no supo más del perro que se fue a meter al patio de otra vecina, por lo que desconoce que lo hayan agredido en el lugar.
“Lo que menos me importó fue el perro, sino ver cómo estaba mi hijo”, exclamó.
Mientras que Reyna “sigue procesando lo que pasó» en este peligroso episodio que, dijo, pudo tener consecuencias mayores.
De hecho cuando los dueños del perro se presentaron en su casa y acordaron acompañarla para llevar al niño a una clínica, sin embargo nunca llegaron, sólo la señora Lizet le mandó un mensaje diciéndole que no acudiría ya que su perro estaba lastimado y que lo llevarían al veterinario.
En ese momento Reyna vio que las cosas no estaban bien. Que le habían mentido. Pensó que lo conveniente hubiera sido que la dueña del perro acudiera a la clínica, tal como ella había quedado, y que su esposo Josué llevara al Pitbull con el veterinario.
Después ambos le estuvieron llamando a Reyna pero ella decidió no contestarles. Sus mensajes eran en el sentido de que no tenía dinero y que lo iba a tratar de conseguir para sufragar los gastos de la clínica.
Ante esa situación de posible alegato, procedió a poner la denuncia en la Fiscalía por la agresión en contra de su hijo que no sólo presenta “rasguños” como dijo el fiscal regional, Fernando Lorenzo Diego Muñoz, quien, “no piensa en su salud mental”.
Agregó que su hijo presenta también daño sicológico ya que padece episodios por las noches, y se despierta de miedo llamándole porque cree que el perro lo iba a matar.
“El niño no está bien”, afirmó la señora Reyna.
Los vecinos están alarmados ante lo ocurrido, es tema de conversación y han expresado su sentir, aunque a final de cuentas han optado no hacer más comentarios en sus sistemas vecinales de comunicación dejando que sean las autoridades las que intervengan y tomen cartas en el asunto.


